miércoles, 6 de febrero de 2013

El fin del mundo y las setenta semanas de Daniel.




“ Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo. (Daniel 9:24 LBLA)

Esta era una de las cuentas más facilitas de hacer para probar el cumplimiento de esta profecía desde 455 a. c. a 36 d. c., Supuestamente en el bautismo de Cornelio el romano se llegaban al fin de estas 70 semanas. ¿Que tenia que ver Cornelio con “Ungir el Lugar Santísimo”, cuando ya no era aceptado por Dios el Templo en Jerusalén y Jesús ya había presentado su sacrificio a Dios en el cielo? ¿y como esto daría cumplimiento de todas las profecías cuando todavía hubo profetas en la congregación cristiana unos 65 años mas hasta la muerte del Apóstol Juan y todavía esperamos en el futuro el cumplimiento de muchas (Sellar visión y profecía)? ¿Y por qué en aquel entonces no se trajo la “justicia eterna”?. Como dijo el chapulín colorado “lo sospeché desde un principio”. Otra “expectativa errónea” o falsa doctrina del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová.

Si repasamos de las seis cosas que menciona la profecía de las setenta semanas efectivamente hablan de la aparición del Mesías pero en dos contextos diferentes.

“Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe1, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; volverá a ser edificada, con plaza2 y foso, pero en tiempos de angustia.” (Daniel 9:25 LBLA)

Como vemos la profecía se divide en tres periodos uno de siete semanas o 49 años para que Jerusalén fuera redificada con plaza y foso (La calle principal y su protección) y para la llegada de Mesías “Príncipe”  serian otras setenta y dos semanas.  Es interesante que al final de las primeras 69 semanas (7 + 62)  aparecería el Mesías como  Príncipe o caudillo. Esto solo tuvo cumplimiento en su entrada triunfal en Jerusalén, esto es, por que entonces fue reconocido como el Mesías (Mateo 21:7-9), Cuando se bautizo la gente no lo reconoció como príncipe o Mesías y Dios solo como Hijo amado. Otro error más del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová que afirman según sus cuentas que el mesías apareció cuando fue bautizado.

El error de este órgano dictador de reglas, profecías y recaudación de los testigos de Jehová viene cuando supusieron que la profecía se cumplía en el 29 EC y contaron para atrás llegando a 455 a de EC. Pero como dicen en los concursos en México “Laaastima margariito” resulta ser que el decreto para reconstruir Jerusalén no fue expedido si no hasta 445 A C., año 20 de Artajerjes que empezó a gobernar en el 465 A.C. Eso lo dicen todos los libros de historia, lo que les da un desfase de 10 años, mismos que bajo mucho choro en sus publicaciones quieren ajustar a la fuerza. Pero no cuentan que los años bíblicos son de 360 días por lo que allí quedan ajustados los 10 años que hicieron a un lado a propósito.

Despues de estas 69 semanas el mesías sería muerto y la ciudad y el santuario destruidos  ¿Cuándo?, de ambas cosas no se da la fecha solo se nos dice que después de las 69 semanas.

Después de las sesenta y dos semanas el Mesías1 será muerto2 y no tendrá nada3, y el pueblo del príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Su fin vendrá con inundación; aun hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están determinadas4. (Daniel 9:26 LBLA)

El libro de Daniel nos clara a que la destrucción de Jerusalén se cumple en la septuagésima semana, obviamente el general Tito que sitió la ciudad de Jerusalén no era un príncipe, y el pueblo romano no llegó a su fin por inundación, es más aun existe mediante las naciones que resultaron de pueblo romano como la unión europea y los estados unidos, así que si quisiéramos aplicar al general romano Tito como lo hacen los testigos de Jehová tampoco sería correcto.

Muchas veces leí dentro de la doctrina testigo que el templo simbólico se refería a los cristianos, pero leyendo la biblia, nos damos cuenta de que Daniel predijo que la destrucción (Los siervos fieles no pueden ser destruidos por ningún mortal, Mateo 10:28) final de Jerusalén y su Santuario en un futuro, No solo él, Juan también lo profetizó:

Me fue dada una caña de medir1 semejante a una vara, y alguien dijo2: Levántate y mide el templo3 de Dios y el altar, y a los que en él adoran. (Apocalipsis 11:1 LBLA)

Como vemos se hace una clara diferencia en el templo y en los que en el adoran. Por lo tanto estas profecías no se refieren al templo conformado por los cristianos fieles. Si no al templo que será destruido por el hijo de la destrucción, el príncipe que ha de venir, comandando a su propio pueblo. El anticristo operara por siete años haciendo alianzas y ya se nos habla entonces de una destrucción completa sobre él.

Y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones1 vendrá el desolador2, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador2. (Daniel 9:27 LBLA)


Al final Pablo les da consuelo a los Tesalonicenses para que no se preocupen por el fin del mundo

Pero nosotros siempre debemos darle gracias a Dios por ustedes. Dios los ama y los eligió desde un principio para que se salvaran del castigo. Los eligió por medio del Espíritu que los separó para él, y por aceptar la buena noticia. Dios los llamó por medio de la buena noticia que les anunciamos, para que participen del poder y de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por eso, hermanos míos, sigan confiando en Dios y no se olviden de las enseñanzas que, personalmente o por carta, les hemos dado. Dios nuestro Padre es bueno; por eso nos ha amado, nos ha dado el consuelo eterno y la seguridad de que seremos salvos. A él y a nuestro Señor Jesucristo les pido que les den ánimo y fuerzas para que siempre digan y hagan lo bueno.
(2 Tesalonicenses 2:13-17 BLS)

Es verdad, a nosotros no nos debe preocupar el fin del mundo, a los Tesalonicenses como a los testigos de Jehová los espantaron con el “petate del muerto”. Con mentiras, con cartas con libros, Atalayas y con profecías fallidas. Pero Pablo nos recuerda que nosotros nos salvaremos del castigo por que Dios nos ama, y de hecho participáremos del poder y la gloria del Señor Jesucristo.

Bueno ¿y  que de la gran muchedumbre que sale de la gran tribulación?, como dijo la nana Goya “bueno, esa es otra historia”

4 comentarios:

  1. Patricio.
    A mi tampoco me simpatizan las Atalayas con pseudoprofecias traslapadas y caducas.
    Saludos Moreno.

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  2. pues como ellos lo explican tan bien que si note informas si te enredan,gracias por la explicacion.

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  3. hay muchos como el sr. gordillo, resentidos como judas, pero no es el unico, de hecho personas como el estan bien marcadas en las escrituras para destruccion...y si bien dice no tener miedo al dia del juicio..............eso se vera muy pronto!

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    1. Hola te invitamos a aportar algo basado en las escrituras. no solo lo que te salga de las atalayas.

      Saludos

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