lunes, 23 de septiembre de 2013

Las recompensas por el sufrimiento



“Se oyó una voz en Ramá,
llantos y grandes lamentos.
Era Raquel, que lloraba por sus hijos
y no quería ser consolada
porque ya estaban muertos.”[ñ]
(Mateo 2:18 DHH-D)

Uno de los más grandes dolores que puede experimentar el ser humano es la muerte de un hijo pequeño, cuando el Hijo de Dios tenía alrededor de dos años, Herodes mandó matar atrozmente a muchos bebes, tanto de Belén como de las aldeas cercanas. ¡Que corazón tan duro tanto del monarca como de los soldados que cumplieron la orden!. Pero no todos los bebes murieron Dios se encargó de que Jesús sobreviviera, el relato es el siguiente:

Al darse cuenta Herodes de que aquellos sabios lo habían engañado, se llenó de ira y mandó matar a todos los niños de dos años[n] para abajo que vivían en Belén y sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que le habían dicho los sabios. Así se cumplió lo escrito por el profeta Jeremías

 “Se oyó una voz en Ramá, llantos y grandes lamentos. Era Raquel, que lloraba por sus hijos y no quería ser consolada porque ya estaban muertos.”[ñ] (Mateo 2:16-18 DHH-D)

Con siglos de antelación Dios profetizo esta aberrante muerte de infantes, salvo a uno y dejó morir a los demás, no fue el tiempo y el suceso imprevisto (Eclesiastés 3:11) que tanto le achacan los testigos de Jehová, esto fue un hecho totalmente previsto. Visto desde nuestra óptica es a todas luces injusto el que Dios haya permitido tales hechos. Pero la profecía nos dice más

"Una voz se oye en Ramah, lamento y endecha. Es Rajel que no cesará de llorar por sus hijos, porque ya no están vivos." Así dice YAHWEH: "Detén tu llanto, y tus ojos de lágrimas, porque tu trabajo será recompensado, ellos regresarán de la tierra del enemigo; (Jeremías 31:15-16 KADOSH)

La muerte y sufrimiento de aquellos bebes estaba prescrita tanto como la recompensa de aquellas madres que la sufrieron el que los tendrían de regreso con ellas en el cielo, Dios no permite el sufrimiento sin recompensa futura, esta es una máxima que encontramos vez tras vez en la biblia, la Biblia Dios Habla al Hombre dice “tus penas tendrán su recompensa”. Veamos algunos ejemplos:

El caso del José el Soñador. Sufrió celos y maltrato a manos de sus hermanos, fue encerrado en un pozo para agua sin saber cuál sería su futuro, fue vendido como esclavo cuando solo contaba con diecisiete años, fue encerrado injustamente en la cárcel. (Génesis 37-41), Todo esto fue el plan de Dios o Él lo permitió con un propósito de conservar a la familia de José con vida:

No obstante, José insistió:—¡Acercaos! Cuando ellos se acercaron, él añadió:—Yo soy José, vuestro hermano, a quien vendisteis a Egipto. Pero ahora, por favor no os aflijáis más ni os reprochéis el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de vosotros para salvar vidas. Desde hace dos años la región está sufriendo de hambre, y todavía faltan cinco años más en que no habrá siembras ni cosechas. Por eso Dios me envió delante de vosotros: para salvaros la vida de manera extraordinaria y de ese modo aseguraros descendencia sobre la tierra. Fue Dios quien me envió aquí, y no vosotros. Él me ha puesto como asesor del faraón y administrador de su casa, y como gobernador de todo Egipto.
(Génesis 45:4-8 BAD)

La recompensa de José fue la salvación de la muerte de su familia y mediante su encumbramiento la salvación de todo Egipto y naciones cercanas.

Algunos piensan que el sufrimiento es consecuencia del pecado pero hasta Jesús sufrió conforme al plan de Dios y recibió su recompensa (Hechos 2:23). El sufrimiento de Jesús aunque nos salva para vida eterna (Juan 3:16-17) , también le originó una recompensa personal.

Mientras Cristo estuvo viviendo aquí en el mundo, con voz fuerte y muchas lágrimas oró y suplicó a Dios, que tenía poder para librarlo de la muerte;[e] y por su obediencia, Dios lo escuchó. Así que Cristo, a pesar de ser Hijo, sufriendo aprendió lo que es la obediencia;[f] (Hebreos 5:7-8 DHH-D)

se humilló a sí mismo todavía más, haciéndose obediente hasta la muerte;
¡y muerte en la estaca como un criminal![6] Por lo cual YAHWEH lo elevó al lugar altísimo y le otorgó El Nombre que es sobre todo nombre;[7] para que en honor al Nombre dado, Yahshúa, toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, y debajo de la tierra;[8] y toda lengua confiese que Yahshúa Ha Mashíaj es Amo para Gloria del Padre YAHWEH.[9] (Filipenses 2:8-11 KADOSH)

Veamos hasta en la parábola de Lázaro y el Rico se ve la recompensa por el sufrimiento, no en esta vida solamente, ni en la tierra solamente.

"Había una vez un hombre muy rico, que vestía ropas muy lujosas. Hacía fiestas todos los días, y servía las comidas más caras. En cambio, junto a la entrada de su casa había un hombre pobre, llamado Lázaro, que tenía la piel llena de llagas. Unas personas lo sentaban siempre allí, y los perros venían a lamerle las llagas. Este pobre hombre tenía tanta hambre que deseaba comer, por lo menos, las sobras que caían de la mesa del hombre rico. "Un día, el hombre pobre murió y los ángeles lo pusieron en el sitio de honor, junto a su antepasado Abraham. Después murió también el hombre rico. Lo enterraron (Lucas 16:19-22 BLS)

Ya comentamos en la entrada anterior las pérdidas y sufrimiento de Job, ¿Cómo le fue al final?

El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó "Paloma", a la segunda "Canela", y a la tercera "Sombra para los párpados". En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos. Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job murió muy anciano y colmado de días. (Job 42:12-17 LPD)

Ahora el decir que pasan desastres naturales o accidentes como castigo divino es todo un error.

¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera". (Lucas 13:4-5 LPD)

Es verdad aun con todo esto todavía surgirán preguntas de porque Dios permite el sufrimiento, pero es pasajero, al final se nos promete que ya no preguntaremos.

Les aseguro que ustedes se pondrán muy tristes y llorarán; en cambio, la gente que sólo piensa en las cosas del mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero luego se pondrán muy alegres. "Cuando una mujer embarazada está dando a luz, sufre en ese momento. Pero una vez que nace el bebé, la madre olvida todo el sufrimiento, y se alegra porque ha traído un niño al mundo. Del mismo modo, ustedes ahora están tristes, pero yo volveré a verlos, y se pondrán tan felices que ya nadie les quitará esa alegría. "Cuando venga ese día, ustedes ya no me preguntarán nada. Les aseguro que, por ser mis discípulos, mi Padre les dará todo lo que pidan. (Juan 16:20-23 BLS)

La carencia de alimento, de ropa, de cosas para nuestros hijos también nos causan sufrimiento, pero de nuevo Dios ya tiene un plan:

Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios.
Felices ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados.
Felices ustedes los que lloran, porque reirán. Felices ustedes si los hombres los odian, los expulsan, los insultan y los consideran unos delincuentes a causa del Hijo del Hombre. Alégrense en ese momento y llénense de gozo, porque les espera una recompensa grande en el cielo. Recuerden que de esa manera trataron también a los profetas en tiempos de sus padres. (Lucas 6:21-23 BL95).

Puede ser que con todo, como dice el tecto anterior y no veamos en nuestra vida el cumplimiento de nuestra recompensa, pero no nos debería preocupar demasiado:

Todas las personas que hemos mencionado murieron sin recibir las cosas que Dios les había prometido. Pero como ellos confiaban en Dios, las vieron desde lejos y se alegraron, pues sabían que en este mundo ellos eran como extranjeros que estaban de paso. Queda claro, entonces, que quienes reconocen esto todavía buscan un país propio. Y que no están pensando en volver al país de donde salieron, pues de otra manera hubieran regresado allá. Lo que desean es tener un país mejor en el cielo. Por eso Dios no tiene vergüenza de ser su Dios, porque les ha preparado una ciudad. (Hebreos 11:13-16 BLS)

Asi que para Dios no hay sufrimiento sin recompensa. Dios no se olvida de lo que sufrimos

Toma en cuenta mis lamentos; registra mi llanto en tu libro. ¿Acaso no lo tienes anotado? (Salmos 56:8 BAD)

viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Hasta donde puede hacernos sufrir el Diablo?

Yavé hizo todo con un propósito, y al mismo malvado, para el día del castigo.
(Proverbios 16:4 BLA)



Dios conoce todas las cosas mucho antes de que estas sucedan, no hay nada que lo pueda tomar por sorpresa. Para no redundar más lo invitamos a que lea sobre ello en la entrada anterior.

Yo anuncio el fin desde el principio; anuncio el futuro desde mucho antes. Yo digo: Mis planes se realizarán; haré todo lo que me propongo. (Isaias 46:110 DHH-D) 



Entonces sabía de lo que había en el “corazón” de Satanás mucho antes de que este se rebelara, y aun así lo permitió. Lo mismo sucedió con Judas:



“Pero todavía hay algunos de ustedes que no creen. Jesús dijo esto porque desde el principio sabía quiénes eran los que no creían y quién era el que lo traicionaría. (Juan 6:64 BLS)



Aún así Jesús permitió que Judas permaneciera con él, ¿Por qué? Porque ese malvado tenía un propósito.



Es fácil echarle la culpa de todo lo malo que nos sucede al Diablo, pero en realidad el no puede tocar a los siervos de Dios cada vez que quiere, El daño que puede hacerle a un hijo de Dios está controlado en cuanto alcance y duración. Veamos, primero pide autorización:



Después, Jesús le dijo a Pedro: --Pedro, escucha bien. Satanás ha pedido permiso a Dios para ponerles pruebas difíciles a todos ustedes, y Dios se lo ha dado. (Lucas 22:31 BLS)



Pero un día se presentaron ante el Señor sus servidores, y entre ellos llegó también Satanás. Cuando el Señor lo vio, le preguntó: «¿De dónde vienes?» Y Satanás le contestó: «Vengo de andar recorriendo la tierra.» Entonces el Señor le preguntó: «¿Y no has pensado en mi siervo Job? ¿Acaso has visto alguien con una conducta tan intachable como él? ¡No le hace ningún mal a nadie, y es temeroso de Dios!» Pero Satanás le respondió al Señor: «¿Y acaso Job teme a Dios sin recibir nada a cambio? ¿Acaso no lo proteges, a él y a su familia, y a todo lo que tiene? Tú bendices todo lo que hace, y aumentas sus riquezas en esta tierra. Pero pon tu mano sobre todo lo que tiene, y verás cómo blasfema contra ti, y en tu propia cara.» Entonces el Señor le respondió a Satanás: «Ahí está Job. Haz lo que quieras con todas sus riquezas. Pero te prohíbo que a él le hagas daño.» Y dicho esto, Satanás salió de la presencia del Señor. (Job 1:6-12 RVC)



El Señor le preguntó: «¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay nadie en la tierra que se le compare? Es un hombre de conducta intachable; no le hace mal a nadie, y es temeroso de Dios. Tú me incitaste a hacerle daño, y a que sin ningún motivo lo arruinara, y aun así él sigue siendo un hombre intachable.» Pero Satanás le respondió al Señor: «Todo es cuestión de dar y recibir. La gente es capaz de darlo todo, con tal de salvar el pellejo. Pero quítale a Job tu protección, tócalo en su propio cuerpo, ¡y ya verás cómo blasfema contra ti en tu propia cara!» Entonces el Señor dijo: «Ahí está Job. Lo dejo en tus manos. Pero no le quites la vida.» (Job 2:3-6 RVC)



Entonces el Diablo pide permiso antes de tocar a un siervo de Dios, y conoce los alcances a los que puede llegar con cada persona. Y obedece esos límites, reconoce que Dios tiene protegidos a sus siervos, no los hace sufrir sin razón. Aun lo que hagan los gobernantes con sus siervos está autorizado por Dios



Jesús le respondió: «No tendrías sobre mí ninguna autoridad, si no te fuera dada de arriba. Por eso, mayor pecado ha cometido el que me ha entregado a ti.» (Juan 19:11 RVC)



»Varones israelitas, escuchen mis palabras: Jesús nazareno, que fue el varón que Dios aprobó entre ustedes por las maravillas, prodigios y señales que hizo por medio de él, como ustedes mismos lo saben, fue entregado conforme al plan determinado y el conocimiento anticipado de Dios, y ustedes lo aprehendieron y lo mataron por medio de hombres inicuos, crucificándolo. (Hechos 2:22-23 RVC)



De hecho Satanás no tuvo que conquistar nada de lo que gobierna, Todo lo que gobierna lo ha recibido.



Entonces el diablo lo llevó a un lugar alto, y en un instante le mostró todos los reinos del mundo, y le dijo: «Yo te daré poder sobre todos estos reinos y sobre sus riquezas, porque a mí han sido entregados, y yo puedo dárselos a quien yo quiera. (Lucas 4:5-6 RVC)



Entonces la existencia del Diablo hasta el día actual no es como dice el cuerpo gobernante, para probar que Dios tiene la razón. Eso nunca estuvo a discusión, todo esto es “conforme al plan determinado y el conocimiento anticipado de Dios”. Esa es la verdadera razón por la que existe el diablo, es parte del plan de Dios y es “hecho por Dios para el Día fatal”.



En México tenemos un dicho o proverbio, “si llueven limones, haz limonada”. Si  algo extraordinario sucede y podemos sacar provecho de ello la mejor opción es sacar la mejor partida de lo que nosotros no causamos.



No podemos culpar al diablo por todo lo malo que nos sucede, de hecho decir que el diablo el que nos pone a prueba siempre que nos va mal es todo un error: (y no la estoy haciendo de abogado del diablo)



Al contrario, cada uno es tentado cuando se deja llevar y seducir por sus propios malos deseos. (Santiago 1:14 RVC)



En realidad la mayoría de nuestros sufrimientos nos los causamos nosotros mismos, por ofender a alguien, por no hacer caso a la palabra de Dios, por ser flojos, imprudentes, por ser avaros, por ser orgullosos, en fin no acabaría, de decirles que simplemente cosechamos lo que sembramos.



Díganle al hombre justo que le irá bien, y que comerá del fruto de sus obras. ¡Pero ay del malvado! Mal le irá, y conforme a sus obras se le pagará. (Isaías 3:10-11 RVC)



Lo que dice la biblia del Diablo es muy poco, aún así se nos revela que aunque no puede tocar a los siervos de Dios directamente si hará todo lo posible para que lo que hacemos nos salga mal.



Entonces me dijo: ‘No tengas miedo, Daniel, porque desde el primer día en que trataste de comprender las cosas difíciles y decidiste humillarte ante tu Dios, él escuchó tus oraciones. Por eso he venido yo.[i] El ángel príncipe del reino de Persia[j] se me ha opuesto durante veintiún días; pero Miguel,[k] uno de los ángeles príncipes más altos, vino en mi ayuda, pues yo me había quedado solo junto a los reyes de Persia. (Daniel 10:12-13 DHH-D)



Aquí nos explicamos cómo funcionan las cosas, Jehová está atento a nuestras peticiones, determina lo que se debe hacer y deja que cada uno trabaje conforme a sus capacidades, en este caso Daniel había estado orando ya durante tres semanas, para saber el futuro de su nación y en cuanto a lo que pasaría con el reino de Persia, como profeta de Dios le fue concedido, pero el demonio que administraba el reinado de Persia le impidió hacer su trabajo diligente al mensajero angelical. Aunque no podía tocara Daniel, le ocasionaba sufrimiento. Daniel era el amado de Dios (Daniel 10:11), por lo que no debemos pensar que si sufrimos es porque Dios no nos ama.



Todo esto pasa sin que nosotros nos demos cuenta, por ello Pablo nos dice:



Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado,[i] para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo. Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo,[j] las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.[k] Por eso, tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien,[l] mantenerse firmes.

 Así que manténganse firmes, revestidos de la verdad[m] y protegidos por la rectitud.[n] Estén siempre listos para salir a anunciar el mensaje de la paz.[ñ] Sobre todo, que su fe sea el escudo que los libre de las flechas encendidas del maligno.[o] (Efesios 6:11-16 DHH-D)



Es verdad, aunque estos espíritu son tan poderosos, el ataque va directamente a nuestra fé, el quitarle la vida a un hijo de Dios solo adelanta su liberación, el sufrimiento hace que perdamos la fe en Dios, nos llega a poner en duda incluso en cuanto a su existencia. Como en el caso de Job, y Daniel, no sabemos porque parece que Dios no nos escucha, y lo que vale es que aún que no comprendamos todo lo implicado, seguir con fe(Hebreos 11:6), no, no somos los primeros en sentirnos abandonados por Dios cuando sufrimos.



A esa hora, Jesús gritó con mucha fuerza: "¡Elí, Elí!, ¿lemá sabactani?"

Eso quiere decir: "¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?"
(Mateo 27:46 BLS)



Hay personas que dejan de creer en Dios al razonar que “no hace nada ante el sufrimiento”, por ejemplo la muerte de niños inocentes, pestes, hambrunas, por qué incluso hasta sus siervos son masacrados (Hechos 7:59). En la próxima entrada veremos que hay detrás de todo ello.



¿Por qué te abates1, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en2 Dios, pues he de alabarle otra vez3. ¡El es la salvación4 de mi ser5, y mi Dios! (Salmos 42:11 LBLA)