jueves, 26 de junio de 2014

Apocalipsis 2:15-17 el juicio del Señor Parte II

  Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas.  Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto a ti y lucharé contra ésos con la espada de mi boca. (Apocalipsis  2:15,16)



Al igual que la iglesia de Éfeso, ésta iglesia tiene algunos que enseñan la doctrina de clases, de los que gobiernan y los que obedecen, el pastor de esta congregación tienen que trasmitir el mensaje de su Señor, “arrepiéntete”. 

Véase http://testigosdejehovareformados.blogspot.com/2014/05/los-nicolaitas-modernos-y-sus-sectas.html 

Cuando los ancianos de los testigos de Jehová se reúnen con lo que llaman “un malhechor” en un "comité judicial" lo único que les importa para expulsarlo es saber si está arrepentido ante su presencia. Pero el señor Jesucristo da un tiempo para que reflexione sobre la amonestación fuerte que dará a continuación.  Esto se repite vez tras vez en la escritura.

Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.  (Apocalipsis 2:21 Jer 2001*)



Por lo tanto, dejen de pecar. El pecado es como levadura vieja, que a todos echa a perder. Si dejan de pecar, serán personas nuevas, como los panes nuevos y sin levadura que se comen en la Pascua. Nuestra nueva vida es como la fiesta de la Pascua. Nuestro cordero de la Pascua es Cristo, que fue sacrificado en la cruz. Nosotros somos como el pan de la fiesta, y debemos ser como el pan sin levadura, es decir, sinceros y honestos. No seamos malos ni hagamos daño a nadie, pues seríamos como el pan que se hace con levadura vieja. (1 Corintios 5:7 BLS)



"Temo que cuando vaya a verlos de nuevo, Dios me humille delante de ustedes y tenga que lamentarme por los que han pecado y no han cambiado su vida, ni han dejado la impureza, la inmoralidad sexual y todo lo vergonzoso que han hecho." (2 Corintios 12:21 PDT)



"La segunda vez que los visité les hice una advertencia a los que pecaban y a todos los demás. Ahora que estoy lejos de ustedes, les advierto lo mismo otra vez: ninguno de los que pecan podrá evitar el castigo." (2 Corintios 13:2 PDT)



”Vengan ya, vamos a discutir en serio, a ver si nos ponemos de acuerdo. Si ustedes me obedecen, yo los perdonaré. Sus pecados los han manchado como con tinta roja; pero yo los limpiaré. ¡Los dejaré blancos como la nieve! ”Entonces comerán de lo mejor de la tierra; pero si siguen siendo rebeldes, morirán en el campo de batalla. Les juro que así será”». (Isaías 1:18-20 BLS)







Algo que se puede enfatizar de estos textos es que se necesita tiempo para demostrar el arrepentimiento que  busca la reprensión, no es algo mágico que determinan los ancianos durante una “audiencia judicial”, porque no podemos conocer el corazón de nadie, ni sus pensamientos esa es una prerrogativa de Jehová y nuestro Señor Jesucristo:



Mas yo conozco sus obras y sus pensamientos. Llegará el tiempo de juntar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y verán mi gloria. (Isaías 66:18 LBLA)



Pero Jesús no confiaba en ellos, porque los conocía a todos.   No necesitaba ser informado acerca de nadie, pues él mismo conocía el corazón de cada uno.[q] (Juan 2:24-25 DHH C 2002*)



Entonces, lo que nos clarifica el Apocalipsis de Jesucristo, es que mediante el presbiterio de la congregación se debe poner una advertencia a los pecadores para que cambien su vida, y si esto no sucede en un espacio razonable actuar en consecuencia. Dependiendo el pecado y sus consecuencias serán mayores o peores, por ejemplo no es lo mismo un caso de adulterio con una prostituta, que el enredarse con otra mujer permanentemente, más si es casada, aunque ambos pueden llevar a la expulsión.



Los mandamientos y las enseñanzas son como una lámpara encendida; la corrección y la disciplina te mostrarán cómo debes vivir; te cuidarán de la mujer infiel, que con palabras dulces te convence. No pienses en esa malvada; no te dejes engañar por su hermosura ni te dejes cautivar por su mirada. Por una prostituta puedes perder la comida, pero por la mujer de otro puedes perder la vida. Si te echas brasas en el pecho, te quemarás la ropa; si caminas sobre brasas, te quemarás los pies; si te enredas con la esposa de otro, no quedarás sin castigo. No se ve mal que un ladrón robe para calmar su hambre, aunque si lo sorprenden robando debe devolver siete veces el valor de lo robado; a veces tiene que pagar con todas sus posesiones. Pero el que se enreda con la mujer de otro comete la peor estupidez: busca golpes, encuentra vergüenzas, ¡y acaba perdiendo la vida! Además, el marido engañado da rienda suelta a su furia; si de vengarse se trata, no perdona a nadie. Un marido ofendido no acepta nada a cambio; no se da por satisfecho ni con todo el oro del mundo. (Proverbios 6:23-35 BLS)



Algunos  piensan que la pena por el adulterio era la muerte directa, es verdad que se podía llegar hasta la lapidación, pero había un sistema judicial que evaluaba todos los factores, y no necesariamente la pena de muerte era aplicada.



Dios también dijo: «Para mí, Israel fue como una esposa, pero me fue infiel y ya no tengo nada que ver con elQla. ¡Así que ustedes, israelitas, preséntenla ante los jueces! ¡Que deje de portarse como una cualquiera! ¡Que deje de complacer a sus amantes! »Si no lo hace, la desnudaré; ¡la mostraré tal como vino al mundo! ¡La rechazaré, y no volveré a tener hijos con ella! (Oseas 2:2-3 BLS)



El caso de Oseas es emblemático, al casarse con una prostituta, sabía que la fidelidad de su mujer siempre iba a estar en entredicho de pensamiento y acción. En este caso procedía primero la oportunidad de dejar de adulterar con sus amantes y segunda la ignominia pública.  (Recuerdo a Dante Gebel decir que de los siervos de tiempos pasados a el le gustaría conocer a Oseas. ¡Vaya! paquete de obediencia que se le dio)



Además algunos pecados son tan escandalosos como el que se acostaba con su madrastra en Corinto (1 Corintios 5:1) , o tan irrespetuosos al Espíritu Santo (Hechos 5:4) que no necesitamos tiempo para saber ti estan arrepentidos por que evidentemente mas que una debiidad evidencian desprecio por las normas divinas, a estos casos no se les puede juzgar como a Jóvenes que cometen fornicación (Deuteronomio 22:28,29). Para ser buenos jueces hay que discernir que ha dicho Dios. No basta con un catálogo de pecados y adivinar si se está arrepentido en una audiencia judicial o no. Es la conducta posterior a la advertencia la que determinará en muchos casos lo que se debe hacer. Esto no es regla, existen excepciones de pecados muy notorios que no muestran una debilidad si toda una planeación para hacer el mal o que son derivados de falsas doctrinas imperantes en la congregación, estos tampocno necesitan tiempo de arrepentimiento.



Algunas veces podemos darnos cuenta de que una persona está pecando, aun antes de que se le juzgue. Pero otras veces no nos damos cuenta hasta mucho después. (1 Timoteo 5:24 BLS)



Por todo ello es comprensible que Jesús diga -arrepiéntete-, todos somos pecadores, lo traemos en nuestra naturaleza, somos santos por gracia, no porque nuestra conducta se aproxime siquiera a la santidad divina, es un camino que tenemos que recorrer paulatinamente.



a los hermanos de la iglesia de Dios que está en la ciudad de Corinto,[d] santificados en Cristo Jesús y llamados a formar parte del pueblo santo junto con todos los que en cualquier otro lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.[e] (1 Corintios 1:2 DHH C 2002*)



Sabemos que la ley es espiritual, pero yo, en mi condición humana,[j] estoy vendido como esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino que precisamente aquello que odio es lo que hago.[k] Pero si lo que hago es lo que no quiero hacer, reconozco con ello que la ley es buena. Pero en este caso ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está en mí. Porque yo sé que en mí, es decir, en mi débil condición humana, no habita el bien; por eso, aunque tengo el deseo de hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. No hago lo bueno que quiero hacer, sino lo malo que no quiero. Ahora bien, si lo que no quiero hacer es lo que hago, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está en mí.[l] Me doy cuenta de que, aun queriendo hacer lo bueno, solo encuentro lo malo a mi alcance. En mi interior me agrada la ley de Dios; pero veo en mí otra ley, que se opone a mi capacidad de razonar: es la ley del pecado que está en mí y me tiene preso. ¡Desdichado de mí! ¿Quién me librará del poder de la muerte que está en mi cuerpo?[m] Solamente Dios, a quien doy gracias[n] por medio de nuestro Señor Jesucristo. En conclusión: entiendo que debo someterme a la ley de Dios, pero en lo débil de mi condición humana estoy sometido a la ley del pecado. (Romanos 7:14-25 DHH C 2002*)



Tomando los comentarios de nuestra lectora anónima, si aplicáramos la justicia de los testigos de Jehová, hubieran sido expulsados, David, Pedro, Pablo y por haber sido expulsados se hubieran quitado de la biblia libros como Proverbios y Eclesiastés y todas las cartas paulinas.  con su costumbre de borrar todo su pasado de errores doctrinales, eliminar de sis gráficos a los expulsados y echarle la culpa a “algunos” que “malinterpretaron”  “La Atalaya”.  ¡Ahora resulta que la atalaya se interpreta!



En realidad no somos Santos al servicio de Dios, somos pecadores en  camino a la Santidad por la gracia de Dios, porque por nuestras acciones y fuerzas no lo lograremos. (Romanos 1:7)



Una vez, Jesús estuvo hablando con unas personas, de esas que se creen muy buenas y que siempre están despreciando a los demás. A estas, Jesús les puso este ejemplo: «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno de ellos era fariseo y el otro era cobrador de impuestos. »Puesto de pie, el fariseo oraba así: “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres. Ellos son ladrones y malvados, y engañan a sus esposas con otras mujeres. ¡Tampoco soy como ese cobrador de impuestos! Yo ayuno dos veces por semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.” »El cobrador de impuestos, en cambio, se quedó un poco más atrás. Ni siquiera se atrevía a levantar la mirada hacia el cielo, sino que se daba golpes en el pecho y decía: “¡Dios, ten compasión de mí, y perdóname por todo lo malo que he hecho!”» Cuando terminó de contar esto, Jesús les dijo a aquellos hombres: «Les aseguro que, cuando el cobrador de impuestos regresó a su casa, Dios ya lo había perdonado; pero al fariseo no. Porque los que se creen más importantes que los demás, son los menos valiosos para Dios. En cambio, los más importantes para Dios son los humildes.» (Lucas 18:9-14 BLS)





Así que el paso al recobro y al perdón del Señor Jesucristo es pedirle perdón sinceramente a Dios, y dejar de hacer lo más pronto posible el pecado que nos podría traer a Juicio, no con los pastores o ancianos, si no con Cristo mismo. “Luchare contra esos con  la espada de mi boca”.



¡Quien tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! A los vencedores les daré a comer del maná[v] escondido; y les daré también una piedrecita blanca[w] en la que está escrito un nombre nuevo[x] que nadie conoce sino solo aquel que lo recibe.(Apocalipsis 2:17 DHH C 2002*)







De nuevo, como decimos en México “Te lo digo mija para que lo escuche mi nuera”, aunque la invitación a arrepentirse es para la congregación de Pérgamo, estas palabras nos aplican a nosotros y entonces entramos en la recompensa también de comer el mana escondido, esto no es en la tierra si no  el paraíso de Dios prometido a los vencedores (Apocalipsis 2:7, Juan 4:32) es la recompensa celestial, Recordemos la muestra de maná llegó a estar en el santísimo que representa la misma presencia de Dios (Hebreos 9:4). No es necesario comer carne ofrecida a ídolos cuando puedes ser “alimentado” directamente por Dios y su Hijo. (Salmos 78:25, Juan 6:48-50)  



Sobre la piedrecita blanca Vine nos comenta:



G5586

psefos (ψη̂φος, G5586) , piedra lisa, guijarro, pulido por la acción del agua o por frotamiento (relacionado con psao , frotar), denota: (a) por metonimia, un voto, en razón de que se usaban guijarros con este propósito, cf. psefizo , véase CONTAR, A, Nº 4 (Hec_26:10 : «mi voto»); (b) una piedrecita blanca que será dada al vencedor en la iglesia en Pérgamo (Rev_2:17 , dos veces); las piedrecitas blancas se utilizaban frecuentemente en la vida social y costumbres judiciales de los antiguos. Los días felices se señalaban con una piedra blanca, y los calamitosos con una piedra negra; en los tribunales una piedra blanca significaba absolución, y una piedra negra, condena. El aprecio de un huésped especial por parte de un anfitrión se indicaba con una piedra blanca en la que había el nombre o un mensaje escrito; es probable que la referencia en este último pasaje sea a esta costumbre.¶



En lo personal la piedrecita se me hace como las invitaciones a un banquete de bodas de la actualidad, solo los que se les dio pueden asistir, de hecho en la cultura griega a los vencedores en los juegos, se les daba una piedrecita blanca como pase de entrada al banquete posterior. Como fuera, es una es una distinción para estar con Cristo



Respecto al nombre escrito, seria presuntuoso querer averiguar que es cuando de antemano es un mensaje personal que Cristo tienen para cada uno de nosotros.






sábado, 14 de junio de 2014

El juicio del Señor a su Iglesia, Apocalipsis 2:14

El juicio del Señor a su Iglesia, Apocalipsis 2:14

Dentro de los testigos de Jehová se llevan a cabo juicios a puerta cerrada donde todos los pecados son perdonados si al momento de dicho comité el “acusado” manifiesta arrepentimiento a criterio del tribunal, en su mayoría conformado por tres ancianos que no tienen nada de experiencia en asuntos legales, comerciales, preparación académica, alguna preparación criminológica, por lo que a manera de la inquisición, es culpable desde que se le cita. Solo se va a evaluar si está “arrepentido”. Como la mayoría de los pecados a juzgar son de oculta realización, por ser de índole sexual los comités judiciales se convierten en el festín del morbo.
Algo que refuerza la prueba del legalismo con que se realizan los comités judiciales es que si algún “malhechor” pide la revisión de su caso, el nuevo comité de apelación lo único que buscará si dicho “malhechor” estaba arrepentido al momento del primer comité judicial, para confirmar el veredicto o para oponerse a él y que una oficina lejana del esclavo fiel y discreto de los testigos de Jehová que ni ha visto nunca al acusado, ni estuvo presente en dicho juicio, y solo juzga con el material, que quisieron o pudieron enviarles por escrito los comités judiciales involucrados juzgue al “malhechor”. Pero eso sí, se le advierte al acusado que lo va a juzgar el espíritu santo. (Su fuera el espíritu santo clara está, no se necesitaría ningún comité de apelación y lo que le sigue).Además para cubrir esa mentira no se le deja saber cuando los comités discrepan.
Ahora veamos como nuestro señor trata los asuntos judiciales: Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Apocalipsis 2:14 RV60)
Jesús aunque señala los defectos, dimensiona que no todos en la congregación cometen los actos que juzga. Por eso les llama pocas cosas, una de ella es ir a comer a los templos y la otra practicar la fornicación. La primera radica en poner tropiezo a los judíos, que casi se infartaban al ver como para los gentiles la carne sacrificada a ídolos no era más que comida y para la congregación judía era una práctica aborrecible, lo que los hacía abandonar la fe cristiana. Para una consideración más completa sobre la carne ofrecida a ídolos véase:
El segundo punto era cometer fornicación ceremonial, en las religiones romanas y griegas la prostitución en el templo era una práctica común. No estamos hablando de fornicación entre algunos miembros de la congregación, si no de doctrinas que como forma de adoración se estaban infiltrando en la iglesia. Si notamos Satanás estaba actuando desde su trono, provocando la división de la iglesia y haciendo que mediante la fornicación el templo de Dios fuera manchado.
18Huyan de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo. 19¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios, y que ustedes no se pertenecen a sí mismos? 20Porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios.(1 Corintios 6:18-20 LNBH)
Como comentamos con anterioridad cuando Satanás martiriza a un siervo de Dios solo le ayuda a adelantar su premio. Pero ya en la antigüedad le había funcionado poner al mismo Jehová en contra de su pueblo Israel cuando Balaam se alquilo para que las moabitas cometieran fornicación con su pueblo.  De esta manera consigue la desaprobación del cristiano. (Números caps. 22-25)
Hoy día en todas las iglesias ha dado el mismo resultado, la fornicación que se práctica en el mundo hace que parezca que el Señor Jesucristo va a terminar tolerándola, ya que cada uno es propietario de su propio cuerpo y decide qué hacer con el, Contrario a lo que dice la escritura, el cuerpo no es nuestro. (1 Corintios 6:19) Se buscan miles de razones para oponerse a la norma bíblica.  Y Segundo no hemos podido aprender a vivir respetando las tradiciones y conciencia de los demás, criticamos que si guardan el sábado cuando no es obligatorio, que si celebran cumpleaños, que si se usa velo, que si creen en los dones del espíritu, que si dicen salud al estornudar; en esencia dejar de pensar que solo nuestra manera de adorar es la única que agrada a Dios, en la biblia está muy claro lo que podemos y no podemos hacer, no es necesario inventar miles de normas, debemos respetar la autonomía cada iglesia, ya que casa una es diferente y Jesús la tiene en su mano. A que me refiero hay prácticas bíblicas de lo que Dios requería como guardar el sábado de la que hemos sido liberados, pero criticamos a aquellos que lo guardan. O viceversa decir que Dios prohíbe los cumpleaños cuando jamás se encuentra eso en la biblia y por ello una congregación juzga a la otra. Con todo debemos de mantenernos unidos, el único que sale ganando con estas nimiedades doctrinales es el que se sienta en el trono en esta tierra. (Juan 14:30)
Pero hasta aquí vemos como el Señor Jesucristo afronta los males, primero sopesa el derrotero de vida fiel del cristiano, el medio en que vive y las influencias del entorno hacia su conducta y doctrina. No pide detalles de los males cometidos ni siente morbo por conocer los detalles de tales prácticas. ¿Se encontraban arrepentidos por aquellas prácticas y doctrinas? No. ¿Cómo trataría Jesús con los no arrepentidos?
 Si hubiesen sido juzgados por un comité judicial de los testigos de Jehová, los integrantes de aquella congregación hubiesen sido expulsados por no encontrarse arrepentidos.
Veremos que pasó en Pérgamo en la próxima entrada

domingo, 8 de junio de 2014

Pérgamo, donde está el trono de Satanás Apocalipsis 2:12-13





“Escribe también al ángel de la iglesia de Pérgamo: ‘Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos:[ñ] Yo sé que vives donde Satanás tiene su trono;[o] sin embargo, sigues fiel a mi causa y no renegaste de tu fe en mí[p] ni siquiera en los días en que a Antipas, mi testigo[q] fiel, lo mataron en esa ciudad donde vive Satanás. (Apocalipsis 2:12-13 DHH C 2002*)



Ahora toca enviar una carta al presbiterio de la congregación de Pérgamo, de hecho para el estudiante bíblico la palabra pergamino es familiar, precisamente se deriva de esta ciudad cuyos habitantes quisieron rivalizar en cuanto a acervo cultural escrito con la misma Alejandría. De hecho debido a conflictos con esta hegemonía, a los habitantes de Pérgamo les fueron negados los suministros de papiro para que sus intelectuales no pudieran alcanzar a lo contenido en Alejandría, por lo que empezaron a escribir en pieles tratadas logrando así mayor durabilidad que el papiro. Políticamente hablando era la capital de la Provincia de Asia.



Al igual que las otras iglesias que hemos tratado, la adoración al emperador era vigente en esta ciudad, así como los grandes templos, en este caso el dedicado a Zeus, “Hacia 240 a C. había obtenido una gran victoria contra los salvajes invasores Galátatas o galos. En memoria de esa victoria se había construido un gran templo de Zeus delante del templo de Atenea que se remontaba doscientos metros sobre la colina cónica de Pérgamo. A quince metros de altura, se erguía sobre un saliente de la roca que parecía un trono inmenso en la montaña. Todo el día estaba subiendo el humo de los sacrificios que se ofrecían a Zeus. Alrededor de su base se había tallado en la roca una de las obras escultóricas más notables del mundo: el friso que mostraba la Batalla de los Gigantes, en la que los dioses de Grecia obtuvieron la victoria frente a los gigantes de la barbarie. Se ha sugerido que este gran altar era el trono de Satanás; pero es improbable que un autor cristiano lo llamara así, porque para entonces ya eran anacrónicos los viejos dioses griegos.



 Pérgamo estaba especialmente conectada con el culto de Asclepio -para los latinos Esculapio-, hasta tal punto que se le conocía como " el dios pergamino." Cuando Galeno estaba mencionando invocaciones populares, dijo que la gente juraba corrientemente por Artemisa de Éfeso, o por Apolo de Delfos, o por Asclepio de Pérgamo. Asclepio era el dios de la sanidad, y sus templos eran la versión primitiva de los hospitales en el mundo antiguo. La gente acudía en manadas a Pérgamo en busca de alivio para sus males. R. H. Charles ha llamado a Pérgamo «La Lourdes del mundo antiguo.» La labor de la sanidad era en parte el trabajo de los sacerdotes; y en parte el de los médicos -Galeno, sólo superado por Hipócrates en la historia de la medicina antigua, había nacido en Pérgamo-; y en parte, del propio Asclepio…, el emblema de Asclepio era la serpiente, que se sigue usando en muchos emblemas médicos y farmacéuticos. Muchas de las monedas de Pérgamo tienen la serpiente de Asclepio como parte de su efigie.





“Escribe también al ángel de la iglesia de Pérgamo: ‘Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos:



“El Cristo Resucitado se dice que es el que tiene la espada aguda de doble filo. Los gobernadores Romanos se dividían en dos clases: los que tenían el ius gladii, el derecho de la espada, y los que no. Los que tenían el derecho de la espada tenían poder de vida o muerte; su palabra era la sentencia que se ejecutaba en el lugar y en el momento. Hablando humanamente, el procónsul, que tenía el cuartel general en Pérgamo, tenía el ius gladü, y en cualquier momento podía usarlo contra los cristianos; pero esta carta demanda de los cristianos que no olviden que la última palabra la tiene siempre el Cristo Resucitado, Que es el Que tiene la verdadera espada aguda de doble filo. El poder de Roma podía ser satánicamente poderoso; el poder del Cristo Resucitado es incalculablemente mayor.”



Para ver la consideración de la espada de dos filos, véase el siguiente link






"Yo sé que vives donde Satanás tiene su trono"



Algunos han sugerido que el templo a Zeus era el trono de Satanás, pero es muy difícil que un cristiano caiga de nuevo en la idolatría de Dioses y sus imágenes.



Respecto a que la congregación se dice que vive o mora donde Satanás tiene su trono, es necesario saber que no se refiere a una permanencia temporal. Strong nos ilustra:



G2730

κατοικέω

katoikéo

de G2596 y G3611; alojarse permanentemente, i.e. residir (literalmente o figurativamente):- habitante, habitar, morador, morar.



Normalmente a los cristianos se nos llama residentes temporales, o forasteros (1 Pedro 1:1, Hebreos 11:13) Pero la congregación de Pérgamo es residente permanente en el trono de Satanás. El Señor Jesucristo, sabe que es más fácil ser fiel en un grupo asilado de cristianos, que inmersos en el mundo para salir adelante. De hecho si los cristianos hubieran optado por salirse el mundo, el cristianismo no se hubiese expandido al grado que existe.



Alguna vez comentaba con un superintendente de circuito, sobre la diferencia que existe entre su manera de vivir y la nuestra, ya que ellos estaban todo el día en asuntos de congregación y en medio de compañía de hermanos, no tenían que trabajar para el sustento, ni una familia que sacar adelante. Eso hacía que tuvieran el menor contacto con el mundo. A diferencia de los demás hermanos, la clase clerical solo tenía que luchar con sus propias pasiones más que con el mundo. Es más, ahora se van al monasterio de Warwick. Jajajaja se me ocurrió eso del monasterio para monjes testigos aislados del mundo.



Sin embargo el ser cristiano no es de ninguna manera salirse del mundo. Jesús oró:



»Padre celestial, dentro de poco ya no estaré en el mundo, pues voy a donde tú estás. Pero mis seguidores van a permanecer en este mundo. Por eso te pido que los cuides, y que uses el poder que me diste para que se mantengan unidos, como tú y yo lo estamos. Mientras yo estaba con ellos, los cuidé con el poder que me diste, y ninguno dejó de confiar en mí. El único que nunca creyó en mí fue Judas. Así se cumplió lo que dice la Biblia. »Ahora regreso a donde tú estás. Pero digo esto mientras estoy en el mundo, para que mis seguidores sean tan felices como yo. Les he dado tu mensaje, y por eso los de este mundo los odian, pues ellos ya no son como esa gente, y tampoco yo soy así. No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas de Satanás. (Juan 17:11-15 BLS)



Esta congregación no se había asilado mediante la doctrina como la de Éfeso, ni la persecución los había marginado como a la de Esmirna, Este punto Cristo se los toma a su favor y como atenuante



"Sin embargo, sigues fiel a mi causa y no renegaste de tu fe en mí[p] ni siquiera en los días en que a Antipas, mi testigo[q] fiel, lo mataron en esa ciudad donde vive Satanás."



En realidad Cristo consideraba a esta congregación fiel, como las demás había sufrido persecución, de hecho a Antipas se le eleva a compartir un título con el señor Jesucristo, el de “testigo fiel”, (Apocalipsis 1:5) Como hemos analizado anteriormente, cuando Cristo salió victorioso de sus pruebas, Dios mismo le comparte algunos títulos, así mismo el Cristo con nosotros sus hermanos (Apocalipsis 1:17, Isaías 44:6; Mateo 12:49, Juan 20:17). El ser testigo era estar dispuesto a morir en martirio. Por lo que hasta cierto grado las crónicas de Tertuliano deben tener razón en algo de la muerte de Antipas. En fin, es necesario esperar a que exista confirmación de esos hechos.