lunes, 7 de julio de 2014

Apocalipsis 2:18 La carta a Tiatira, Remitente

»Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira: “¡Yo soy el Hijo de Dios! Mis ojos parecen llamas de fuego, y mis pies brillan como el bronce bien pulido. Escucha lo que te voy a decir: (Apocalipsis 2:18 BLS)

Ahora viene el turno de enviar una carta al pastor de la iglesia de Tiatira, las credenciales que da el Señor Jesucristo son bastante fuertes. Primero algo que niegan muchos en la actualidad, también desde aquel entonces es que Jesús es  “El Hijo de Dios”, como veremos más adelante era necesario que a esta iglesia en particular se le recordara el origen divino de Jesús. (Juan 1:1) Cuando veamos “las cosas profundas de Satanás” referidas en esta carta a Tiatira abundaremos en el tema al cual Juan dedicó el resto de la escritura de sus cartas a las congregaciones, incluso su evangelio.

Otra de las credenciales esgrimidas por el remitente, es aquel “que tiene ojos como llama de fuego” (DHH), ¡Ups! a Él no se le engaña con apariencias, lo que nos da una idea de que la congregación de Tiatira piensa que nadie ve lo que sucede en el interior,  un poco más adelante Juan nos da el significado de los ojos como llama de fuego:

"A sus hijos mataré con pestilencia, y todas las iglesias sabrán que Yo soy el que escudriña las mentes y los corazones, y les daré a cada uno según sus obras.
(Apocalipsis 2:23 NBLH)

"Voy a matar a sus seguidores con una plaga y así, todos los creyentes sabrán que yo sé todo lo que la gente piensa y siente. A cada uno de ustedes le pagaré según lo que haya hecho." (Apocalipsis 2:23 PDT)

Esta introducción de la carta, por las características del remitente, es muy fuerte, no solo se queda en saber que es lo que pasa, si no que advierte de su poder destructivo al decir que tiene pies como bronce bruñido:

'Él las gobernará con un bastón de hierro. Las partirá en pedazos como si fueran vasijas de barro. (Apocalipsis 2:27 PDT)

 En México durante mi niñez ( y no era la época apostólica ,jiji) mi madre cocinaba con ollas de barro y cuando se rompían, a manera de juego,  las pisábamos sobre la tierra para hacerlas pedacitos.  Es una fuerte advertencia a la Iglesia de que no le quieran pasarse de listos, el ve todo, y los puede destruir porque es El Hijo de Dios.

A diferencia de la congregación de Pérgamo, donde la secularidad y la preparación académica y el derecho a las libertades era el problema, aquí es la hipocresía, allá era un tema doctrinal, acá es una práctica, algo que Jesús no soporta. (Mateo 23:15-36)

 Tiatira era la ciudad más rica de Asia Menor, situada en el río Lycus en la parte norte de Lidia como a 43 kms. al noroeste del Sardis, y a 90 kms. al noroeste de Esmirna. Una vez se llamaba Pelopea y Euhippis. Su historia temprana no se sabe muy bien, pero fue fundada por Seleucus Nicator (300-281 a. de J.C.). Por razón de que no estaba en el camino principal nunca llegó a ser una metrópoli, pero era un centro importante de comercio para el valle Lycus. Originalmente era considerada como una ciudad santa, porque aquí estaba el templo del antiguo dios sol, Tyrimnos.
Otro templo estaba dedicado a Sambethe, y en este santuario había una profetisa que algunos pensaban representaba a la Jezabel de Apocalipsis 2:20. Aunque que como veremos el problema era dentro de la congregación no fuera de ella. (1 Corintios 5:12)

La ciudad era famosa por sus gremios comerciales. Cada arte u oficio comercial estaba bien organizado y cada artesano pertenecía a uno de ellos. Estos gremios eran muy poderosos, especialmente los de los calderos y tintoreros. Estaban estrechamente conectados con las varias religiones del país y guardaban muchos ayunos inmorales y se entregaban a otras prácticas que eran contrarias al cristianismo, de modo que a los cristianos no se les permitía pertenecer a ellos. Tiatira ahora es representada por el pueblo de Ak-hisar que significa "Castillo- blanco". Tiene una población de 40.000 habitantes, y pertenece a Turquía. Se pueden ver todavía las ruinas de un antiguo templo pagano.

Es posible que Pablo haya visitado allí (Hechos 19:10) Lidia, la vendedora de púrpura y la primera persona convertida en Europa, era de allí (Hechos 16:14). Es interesante que como judía solo fuera vendedora foránea de púrpura  y no fabricante, por lo que no era obligatorio que perteneciera a algún gremio.  Por cierto a diferencia de los purpuras hechas anteriormente,  en lugar de moluscos estas telas se teñían con rubia, en México le llamamos zarzaparrilla, y tomamos un refresco muy rico en base a esa planta.