martes, 21 de abril de 2015

¿Es todo el canon de las escrituras lo que la biblia actual contiene?


Esta pregunta me ha asaltado algunas veces y en realidad estoy seguro que hay instrucciones valiosas de los apóstoles de las que nos hemos perdido.

En la antigüedad no era fácil viajar tanto como hoy, las distancias se recorrían lentamente y por ello la predicación se efectuaba mas por zona de influencia, sin embargo la escritura siempre podía ser leída en sustitución de la persona que redactó,  Pablo se valía mayormente de secretarios para escribir sus cartas, ya que posiblemente estaba dañado de su vista (Gálatas 6:11, Romanos 16:22).

El apóstol Pablo no solo escribió las cartas que en la actualidad leemos en la biblia, como ejemplo lo que conocemos como la Primera carta a los corintios, no es la primera, Pablo ya les había escrito con anterioridad (1 Corintios 5:9)

De hecho las cartas de Pablo eran leídas en todas las congregaciones (1 Tesalonicenses 5:27) y tenían el respaldo de canon por parte del Pedro quien las coloca a la altura de las demás Escritura.

La paciencia de nuestro Señor juzgadla como salvación, como os lo escribió también Pablo, nuestro querido hermano, según la sabiduría que le fue otorgada. Lo escribe también en todas las cartas en las que habla de esto. Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras - para su propia perdición. (2 Pedro 3:15-16 Jer 2001*)

La iglesia del Apocalipsis de la que empezaremos a analizar su carta, la de Laodicea también recibió una carta inspirada del apóstol Pablo:

Cuando ustedes hayan leído esta carta, háganla llegar a los que se reúnen en Laodicea, para que también ellos la lean, y ustedes a su vez lean la carta que yo les envié a ellos. (Colosenses 4:16 BLS)

Por lo anterior no es de sorprender que a menudo surjan cartas o evangelios con nueva información, sin embargo esto no nos debe hacer crédulos, se nos advirtió al respecto.

que no sean sacudidos fácilmente en su modo de pensar, ni se alarmen, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de nosotros, en el sentido de que el día del Señor ha llegado. (2 Tesalonicenses 2:2 NBLH
Este último texto me recuerda a una organización que se dice el conducto de comunicación de Dios, y que se la pasa diciendo que el Día del señor ya llegó.

Identificar las cartas apostólicas ya era un problema en el primer siglo, como vimos ya había falsificación de cartas, por lo que a manera de firma aunque usaba secretarios de su puño y letra escribía una pequeña parte de la carta (2 Tesalonicenses 3:17)

¿Que deberíamos hacer si apareciera una supuesta carta datada del primer siglo?

Pónganlo todo a prueba, pero quédense nada más con lo bueno, y rechacen todo lo malo. (1 Tesalonicenses 5:21-22 BLS)

En otras palabras, si concuerda con lo que ya tenemos lo tomamos si no lo dejamos. Por lo que aunque pudieran surgir otras cartas o supuestas cartas, la verdad ya solo compararíamos con lo que tenemos, lo que aunque es posible que se encuentren mas documentos, serian analizados a la luz de lo que ya tenemos, por lo cual no deberíamos de preocuparnos.

La carta de que Juan enviaría de parte del Señor Jesucristo a Laodicea, no sería la primera inspirada de esa congregación, pero si seria la primera que conocemos de reprensión para el anciano (ángel), esta congregación posiblemente fue fundada por Epafras, Pablo menciona:

Reciban saludos de Epafras, un servidor de Jesucristo que también pertenece a la iglesia de ustedes. Él siempre ora por ustedes, y pide a Dios que los ayude, para que sigan confiando firmemente en Cristo y se mantengan cumpliendo la voluntad de Dios, sin cometer ninguna falta. Yo mismo he visto cómo Epafras se preocupa por ustedes y por los de las iglesias en Hierápolis y Laodicea. (Colosenses 4:12-13 BLS)

Respecto a la ciudad el Diccionario de Nelson nos dice “Ciudad en Asia Menor, situada en Frigia, en el valle del Lico. La fundó el seléucida Antíoco II (siglo III a.C.) y la nombró en honor de su esposa Laodice. Era una ciudad tan próspera en su comercio, que después de un terremoto desastroso en 60 d.C. se dio el lujo de rehusar el subsidio imperial ofrecido para su reconstrucción (cf. Ap 3.17). Su situación sobre una transitada carretera hizo de ella un centro bancario (cf. Ap 3.18a); sus productos distintivos eran ropas de una brillosa lana negra y polvos medicinales (cf. Ap 3.18b, c). Sin embargo, tenía la desventaja de que su ubicación la obligaba a abastecerse de agua desde las termas de Hierápolis por una red de tubería; el agua llegaba tibia y provocaba vómitos en muchos casos (cf. Ap 3.15s).”









jueves, 2 de abril de 2015

La cena del Señor, el significado del pan y la copa

Existen varios hechos milagrosos en la biblia que damos por sentados en el Éxodo, por ejemplo ¿Como mantener con vida a millones de personas en el desierto? Muchos migrantes ilegales que han cruzado por el desierto hacia los Estados Unidos (USA) dan fe de que algunos mueren a los pocos días de estar internados en el, otros con mejor suerte son rescatados.

El problema enorme es como mantenerse con vida en el desierto, existen tres cosas primordiales, el alimento, el agua y sombra. Jehová asignó a nuestro Señor esa tarea, la de mantener con vida al pueblo de Israel. Pablo nos relata:

"Hermanos, quiero que recuerden que todos nuestros antepasados estuvieron bajo la nube y que todos atravesaron el Mar Rojo." Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar para ser seguidores de Moisés. "Todos comieron el mismo alimento espiritual," "y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo." (1 Corintios 10:1-4 PDT)

El pan mencionado, principalmente era el maná, el pan del cielo.
Entonces Dios abrió el cielo e hizo que de él cayera maná* para que el pueblo comiera. El pueblo comió la comida de los ángeles. Dios les envió suficiente comida para que quedaran satisfechos. (Salmos 78:23-25 PDT)

Pero como dice Pablo no bastaba solo pan, sino también un suministro permanente de agua, de hecho el día que les falto se pusieron a murmurar de nuevo lo que causó el error de Moisés.

"—Toma el bastón y ve con Aarón a reunir a toda la comunidad. Enfrente de todos, háblale a la roca y entonces brotará agua de ella. Así harás brotar agua de la roca para que beban ellos y el ganado." (Números 20:8 PDT)

No tan solo se dieron provisiones para las personas, sino también para sus posesiones, su ganado. El Señor Jesucristo ha ministrado vida desde la creación, pero el plan de Dios no se trata de dar penosa vida por solo unos años, si no que esta vida penosa es el camino de la fe para la vida eterna. Veamos un poco de estos simbolismos:

Por ejemplo la nube y el mar representaron el bautismo, tanto en agua como en espíritu

"El Señor los guiaba de día en una columna de nube, y de noche les daba luz en forma de una columna de fuego. Así podían viajar de día y de noche." "Con ellos siempre iba, de día la columna de nube, y de noche la columna de fuego." (Éxodo 13:21-22 PDT)

No solo es importante ser bautizados en agua, también debe de ser en Espíritu:
"Jesús respondió: -Te digo la verdad: uno tiene que nacer del agua y del Espíritu. Si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar al reino de Dios." (Juan 3:5 PDT)

¿Qué significa entrar en el reino de Dios? Obtener la vida eterna. Juan 3:15,16

 "¿O acaso no saben que los que hacen el mal no van a tener parte en el reino de Dios? No se engañen a ustedes mismos. En el reino de Dios no tendrán parte los que practiquen pecado sexual, ni los adoradores de ídolos, ni los que cometen adulterio, ni los hombres que se dejan usar para tener sexo con otros hombres, ni los hombres que tienen sexo con ellos. Tampoco los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los tramposos, ni los que maltratan a los demás con palabras." "Muchos de ustedes hacían eso, pero ahora han sido lavados y purificados. Ahora Dios los ha aprobado en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios." (1 Corintios 6:9-11 PDT)

Ya comentamos hace un tiempo estos puntos abundantemente, por lo que los remitimos a los temas en caso de que quiera una consideración más detallada  sobre ellos


Aunque el bautismo es marcado por un momento, un día en especial, para sobrevivir necesitamos alimentos y agua constantemente, por ello la implicación del pan y el agua.

"Yo soy el pan de la vida. "Los padres (antepasados) de ustedes comieron el maná en el desierto, y murieron. "Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. "Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo también daré por la vida del mundo es Mi carne." Los Judíos, por tanto, discutían entre sí, diciendo: "¿Cómo puede Este darnos a comer Su carne?" Entonces Jesús les dijo: "En verdad les digo, que si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben Su sangre, no tienen vida en ustedes. (Juan 6:48-53 NBLH)

Queda claro que si comemos solamente del pan común, viviremos solo esta vida, pero si nos alimentamos de la carne del señor Jesucristo ‘viviremos para siempre’ o de lo contrario estaremos muertos en vida, no tendremos vida en nosotros.
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la Vida; quien no tiene al Hijo de Dios, no tiene la Vida. Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis Vida eterna. (1 Juan 5:11-13 Jer 2001*)

De la misma manera para sobrevivir en el desierto tuvieron que tomar agua y sin embargo a la larga murieron, pero si tomamos del agua del Señor Jesús, la vida implicada es eterna.

Jesús le respondió: "Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna." (Juan 4:13-14 Jer 2001*)

Pablo, hace la conexión de estos alimentos con la Cena del Señor

La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? Porque uno solo es el pan, aun siendo muchos, un solo cuerpo somos, pues todos participamos del mismo pan. Fijaos en el Israel según la carne. Los que comen de las víctimas sacrificiales, ¿no están acaso en comunión con el altar? ¿Qué digo, pues? ¿Que lo inmolado a los ídolos es algo? O ¿que los ídolos son algo? Pero si lo que inmolan los gentiles, ¡lo inmolan a los demonios y no a Dios! Y yo no quiero que entréis en comunión con los demonios. No podéis beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios. No podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios. (1 Corintios 10:16-21 Jer 2001*)

Participar de los alimentos en la Cena del Señor es importante, con el pan aceptamos el sacrificio del Señor Jesucristo por nuestros pecados, con  la copa indicamos que aceptamos ese nuevo pacto para vida eterna.

¿Dejaras de participar de los emblemas?

Porque yo recibí del Señor lo que os transmití: que el Señor Jesús, la noche en que era entregado, tomó pan, dando gracias, lo partió y dijo: "Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía." Asimismo tomó el cáliz después de cenar, diciendo: "Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en memoria mía." Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba del cáliz. (1 Corintios 11:23-28 Jer 2001*)

Participar no es opcional, es un mandato “haced esto”.

En realidad no hay una periodicidad manifiesta para celebrar la cena del Señor, pero es mejor una vez al año que ninguna. No desobedezcas al Rey Jesucristo y participa.